La obligación de limpiar los excrementos de los perros: cuando el pis se convierte en un problema
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La mayoría de los dueños de perros de la familia HolaWuff ya lo saben desde hace tiempo: las bolsitas para recoger los excrementos son parte del equipo básico de cualquier paseo. Pero en cada vez más sitios eso ya no es suficiente. Si sales a pasear con tu perro por esos lugares, deberías llevar también una botella de agua para diluir la orina del perro directamente y enjuagarla. En algunas ciudades esto ya es incluso obligatorio, con multas considerables si no lo cumples. Hemos echado un vistazo por todo el mundo para ver dónde se está debatiendo este tema, dónde ya se ha regulado o dónde simplemente es una práctica habitual.
España: a la vanguardia con multas claras
En España, ya es obligatorio en muchísimos municipios limpiar la orina después de que tu perro haga pis. En la ciudad andaluza de Almería, los dueños de perros tienen que limpiar la orina de sus mascotas desde 2019; allí se recomienda usar una mezcla de agua y vinagre.
En Barcelona está en vigor desde febrero de 2026 un nuevo reglamento municipal que prevé multas de hasta 300 euros si no se diluye la orina con agua pura; el jabón, el vinagre o la lejía están expresamente prohibidos allí. También Dénia, en la Costa Blanca —un lugar que la familia HolaWuff conoce muy bien—, endureció su normativa de protección animal en 2024: quien no lleve una botella de agua para diluir los excrementos se arriesga a multas de entre 100 y 750 euros.
Hay normas similares, entre otros lugares, en Sevilla, Alcalá de Henares, Alcobendas, Santa Pola, Oropesa del Mar y Albacete, con multas que oscilan, según el municipio, entre unos 60 y 1.500 euros.
En Málaga, en caso de infracciones repetidas o especialmente graves, las multas son incluso mucho más elevadas. En muchos sitios de España, llevar una botella pequeña de agua se ha convertido ya en una buena costumbre; en algunos barrios, los vecinos incluso colocan botellas de agua más grandes en las esquinas de las casas para proteger las fachadas de las manchas de orina.
Italia: Como, Parma y Livorno con normas de temporada
En Italia también hay normas al respecto. En Como, los dueños de perros tienen que llevar desde hace tiempo una botella, un pulverizador u otro recipiente para diluir los excrementos líquidos. En Parma y Livorno se aplican desde este año normas similares, aunque en Livorno solo durante los meses más cálidos, de mayo a octubre.
Si incumples estas normas, te pueden poner multas de hasta 500 euros. Además, en Livorno está prohibido dejar que tu perro haga sus necesidades cerca de puertas, ventanas o entradas de edificios.
Suiza se suma a la tendencia: Chiasso, una novedad
Este tema es totalmente nuevo en el Tesino. El ayuntamiento de Chiasso ha aprobado una ordenanza sobre perros revisada que obliga a los dueños a diluir inmediatamente la orina de sus mascotas con agua suficiente y a limpiar la zona afectada.
La norma entró en vigor a mediados de agosto de 2026 y, según el ayuntamiento, es la primera de este tipo a nivel cantonal y federal en Suiza. Por la primera infracción se impone una advertencia; en caso de reincidencia, una multa de 100 francos. La medida se puso en marcha a raíz de numerosas quejas de la gente por las molestias causadas por los malos olores, agravadas por el calor y la sequía persistentes.
Alemania: No hay una ley sobre el «enjuague posterior», pero sí unas normas claras
En Alemania no existe la obligación de limpiar los excrementos de los perros en todo el país, como ocurre en España o Italia. Pero, en general, los perros no pueden hacer pis en cualquier sitio, por ejemplo, en las paredes de casas ajenas, en setos o en parques infantiles.
Las infracciones de las normas municipales pueden sancionarse con multas de entre 10 y 150 euros, y en casos de reincidencia, a veces incluso más.
Si la orina causa algún daño demostrable, por ejemplo, a las plantas o a las fachadas, el propietario podría tener que hacer frente a gastos adicionales de limpieza o sustitución. Sin embargo, la normativa alemana no establece hasta ahora la obligación expresa de enjuagar con agua cada vez.
EE. UU.: No hay una norma única, depende en gran medida de la comunidad de propietarios
En Estados Unidos no hay ninguna ley federal que regule la gestión de la orina de perro en los espacios públicos; este tema lo regulan por completo las ciudades, los municipios y las asociaciones de propietarios (HOA).
Aunque la mayoría de los ayuntamientos obligan a los dueños a recoger los excrementos, con multas de entre 50 y 500 dólares estadounidenses, rara vez se establece por ley la obligación explícita de diluir la orina.
En muchos complejos residenciales, las disputas por el olor a orina o el césped quemado suelen ser competencia de la comunidad de propietarios más que del ayuntamiento; allí, a menudo se recomienda llevar agua, pero no es obligatorio.
Japón: No es obligatorio, pero sí una norma muy arraigada
Aunque en Japón no existe una obligación legal de limpiar a nivel nacional, sí hay una norma social muy arraigada. En muchas ciudades se considera de buena educación limpiar con una botellita de agua las manchas de orina que quedan en las aceras, las paredes o los postes de luz después de dar un paseo.
Algunos barrios, como Shinjuku en Tokio, incluso han colocado en el pasado carteles informativos al respecto. Además, en Tokio se ha hecho famoso un poste público con una especie de botón de descarga, en el que los perros pueden orinar y que luego se enjuaga automáticamente con agua.
Oriente Próximo: soluciones comunitarias en Dubái
El tema también ha llegado fuera de Europa y Asia. En la Marina de Dubái, la promotora inmobiliaria Emaar ha prohibido temporalmente la entrada de perros al paseo marítimo, entre otras cosas por quejas relacionadas con la higiene.
En respuesta a esto, los propios dueños de perros han propuesto una solución: llevar agua y detergente para diluir la orina directamente, junto con la propuesta de multas voluntarias para los que incumplan la norma. Esto demuestra que las normas sobre la obligación de limpiar la orina no solo las establecen las autoridades, sino que, en parte, también surgen de los propios vecinos y de iniciativas comunitarias.
¿Por qué surgen estas normas?
La situación es parecida en todo el mundo: el número de perros en las ciudades no deja de crecer y, con él, las quejas por los olores, las manchas en las aceras y las fachadas de las casas, así como los conflictos entre los dueños de los perros y los vecinos o los comerciantes.
Sobre todo en zonas con climas cálidos y secos, el olor se intensifica más rápido, por lo que las normas al respecto son más frecuentes de lo habitual en las regiones del sur de Europa y del Mediterráneo. Para los ayuntamientos, la limpieza generalizada con hidrolimpiadoras de alta presión es casi imposible de financiar, por lo que la responsabilidad recae cada vez más directamente en los propietarios.
Qué significa esto para viajar con perro
Si te vas de viaje o te mudas con tu perro, vale la pena echar un vistazo a la normativa local, ya que las normas suelen las establece cada municipio por separado y varían mucho, incluso dentro del mismo país. Unos cuantos consejos prácticos para el día a día:
- En muchos países, una botella de agua pequeña y reutilizable ya forma parte del equipo, igual que las bolsas para los excrementos, independientemente de si realmente existe esa obligación en el lugar.
- En la mayoría de los casos, basta con agua pura para diluirlo, aunque algunos ayuntamientos recomiendan añadir agua con vinagre para eliminar los olores.
- Las normas locales y las multas varían mucho de una ciudad a otra, así que si te informas un poco antes de viajar, te ahorrarás sorpresas desagradables.
- Si no estás seguro, lo mejor es que sigas siempre la norma más estricta y te lleves agua.
Una tendencia que parece que va a seguir extendiéndose
Con Chiasso, la obligación de enjuagar tras el uso ha llegado por primera vez a Suiza en 2026 y, teniendo en cuenta las quejas que hay en muchas ciudades, desde Andalucía hasta Dubái, es de suponer que otros municipios de todo el mundo seguirán su ejemplo.
Para la familia HolaWuff, esta es una buena ocasión para estar al tanto de este tema, sobre todo si sales a pasear con tu perro o te vas de viaje a menudo. Os mantendremos informados aquí en cuanto haya novedades sobre la normativa.
¿Habéis descubierto algún otro país o ciudad donde sea obligatorio? ¿Qué os parece esta norma? ¡Contádnoslo!

